jueves, 26 de marzo de 2009

Reino Unido reformará la educación primara para adecuarla a las nuevas tecnologías

El nuevo currículo plantea cambios en la forma de impartir las clases y evita duplicidades con fases posteriores
ELPAÍS.com 25/03/2009

Los niños británicos deberán demostrar el dominio de nuevas herramientas de comunicación como son los blogs, los podcasts (suscripciones a servicios de descarga de audio o vídeo), la Wikipedioa o Twitter, según una propuesta de reforma de la educación primaria de la que hoy se hace eco el diario The Guardian.
"Twitter no es una red social sino una herramienta de comunicación"
El nuevo currículo propuesto supondría, en caso de aprobarse, el mayor cambio en la educación primaria del Reino Unido en una década, que pasa de trece a seis áreas: comprensión de inglés, comunicación e idiomas; comprensión de matemáticas; comprensión científica y tecnológica; comprensión humana, social y medioambiental, comprensión en salud física y bienestar; comprensión de arte y diseño.
El plan, elaborado por un antiguo responsable del Ofsted (el organismo que regula los centros educativos británicos), establece además que los niños deben pasar a secundaria tras demostrar el dominio de la blogosfera, Wikipedia o Twitter como fuentes de información y nuevos modos de comunicación que son.
Además, se hace hincapié en la necesidad de que los alumnos tengan una buena caligrafía, pero se establece también que sepan escribir en un teclado.
Los alumnos deberán tener la capacidad de situar los acontecimientos históricos que estudien en una línea cronológica y establecer relaciones entre ellos; sin embargo, queda en manos de cada colegio decidir cuáles de esos acontecimientos se estudian. Así, podría darse el caso de que un niño curse primaria sin recibir lecciones sobre la Segunda Guerra Mundial o la época Victoriana en función del colegio en el que esté matriculado, algo que, sin embargo, rechaza el Gobierno que vaya a suceder.
Además, se hará énfasis en el cálculo mental en detrimento del uso de la calculadora. Finalmente, los alumnos recibirán lecciones sobre hábitos saludables de vida, cómo combatir el acoso escolar o cómo relacionarse con otros niños o con su propia familia.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/Reino/Unido/reformara/educacion/primara/adecuarla/nuevas/tecnologias/elpeputec/20090325elpepusoc_3/Tes

PD: Muchas gracias a la persona que nos ha recomendado este artículo. Y gracias por enlazarnos. Saludos.

lunes, 23 de marzo de 2009

¿Qué es el Plan PROA?

"El aprendizaje depende

cada vez más de la

correlación que existe entre

lo que ocurre en el aula,en

el domicilio y en la calle"

Manuel Castells


Plan PROA : Programa de acompañamiento escolar en primaria.


Este programa de cooperación entre el Ministerio de Educación y Ciencia y las Comunidades Autónomas está destinado a mejorar las perspectivas escolares de los alumnos con dificultades en el último ciclo de Educación Primaria.


Se dirige a alumnos de 5ºy 6º de Educación Primaria con dificultades en problemas de aprendizaje que se manifiestan en:


- el retraso en el proceso de maduración personal

- una pobre integración en el grupo y en el centro

- la ausencia de hábitos de trabajo

- el retraso en el proceso de aprendizaje de las áreas instrumentales básicas.


Procura apoyo y refuerzo organizado en horario extraescolar para la adquisición de destrezas básicas, la mejora en el hábito lector y la incorporación plena al ritmo de trabajo ordinario.


Sus objetivos son:


-Potenciar el aprendizaje y el rendimiento escolar de los alumnos/as mediante:


a) la adquisición de hábitos de organización y constancia en el trabajo

b)el aliento al estudio, proponiendo formas de trabajo eficaces

c)la mejora en habilidades y actitudes asociadas a la lectura

d) el refuerzo de conocimientos y destrezas en las áreas instrumentales.


- Mejorar su integración social, en el grupo y en el centro


- Facilitar la transición del colegio al instituto.


El programa se desarrolla en dos modalidades diferentes,


Modalidad A

El acompañamiento lo realizan monitores acompañantes, que sean preferentemente estudiantes (ex-alumnos, estudiantes universitarios, etc,. Son seleccionados por su madurez y sentido de la responsabilidad, pero sobre todo por su capacidad para conectar bien con los chicos de entre 10 y 13 años, de forma que éstos los vean como a compañeros mayores que se preocupan por sus necesidades y no como profesores o personal del colegio. En los casos en que no es posible contar con este perfil de monitores se seleccionan a otras personas cuya formación y madurez haga posible cumplir con las finalidades del programa.


Modalidad B

El acompañamiento y el apoyo lo llevan a cabo varios profesores del propio centro que contribuyen a reforzar a los alumnos/as los aprendizajes alcanzados en clase y a revisar contenidos no suficientemente aprendidos. Uno de los profesores participantes también actúa como coordinador, igual que en la modalidad A.


El Plan Proa ofrece recursos a los centros educativos para que, junto a los demás partícipes de la educación, trabajen en una doble dirección: contribuir a debilitar los factores generadores de la desigualdad y garantizar la atención a los colectivos más vulnerables para mejorar su formación y prevenir riesgos de exclusión social. Se persiguen tres objetivos estratégicos: lograr el acceso a una educación de calidad para todos, enriquecer el entorno educativo e implicar a la comunidad local.



martes, 17 de marzo de 2009

De cómo se gestó Educación para la Ciudadanía

Tanto Rajoy como Pilar del Castillo participaron en la gestación de la polémica asignatura
El punto de partida más próximo se remonta a los días 10 y 11 de octubre de 1997, cuando se celebró en Estrasburgo la Segunda Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Consejo de Europa (que, como se sabe, es una organización intergubernamental que agrupa a 47 países europeos). En ella, todos los ministros miembros manifestaron su voluntad de desarrollar lo que llamaron “Educación para la Ciudadanía Democrática”. En esos días la Ministra de Educación era Dña. Esperanza Aguirre, y el Gobierno lo presidía D. José María Aznar.En Bucarest, en 1999, el Comité de Ministros adoptó la Declaración y el programa sobre la Educación para la Ciudadanía Democrática. Y en Cracovia, en el año 2000, en la vigésima Sesión de la Conferencia Permanente de los ministros Europeos de Educación, se aprobaron los resultados y las conclusiones del Proyecto de Educación para la Ciudadanía Democrática, expresando todos los Ministros el deseo de que el Comité elaborara una “Recomendación” basada en sus conclusiones. En ese año el Ministro de Educación era D. Mariano Rajoy y D. José María Aznar seguía presidiendo el Gobierno.
En octubre de 2002, el Comité de Ministros de los Estados Miembros adoptó la muy importante Recomendación (2002)12 relativa a la Educación para la Ciudadanía Democrática. Este documento, que establece los principios, contenidos y metodologías de la nueva materia, se firmó por todos los Miembros, siendo Presidente del Gobierno D. José María Aznar y Ministra de Educación Dña. Pilar del Castillo.
Al hilo de la Recomendación (2002)12 se declaró 2005 como Año Europeo de la Ciudadanía a través de la Educación. Pero, en España, en 2003, hubo cambio de Gobierno y de partido en el Gobierno, de manera que el nuevo gobierno heredaba los compromisos adquiridos por el anterior. El Gobierno lo presidió D. José Luis Rodríguez Zapatero y fue Ministra de Educación Dña. María Jesús San Segundo.
Simultáneamente, en la mayoría de los países europeos se iniciaron procesos similares para introducir los contenidos y métodos de la Recomendación en sus sistemas educativos. Así, por ejemplo, actualmente, 31 países han implantado de una u otra forma los contenidos de Educación para la Ciudadanía Democrática en los niveles de Secundaria Elemental (lo que corresponde a nuestra Enseñanza Secundaria Obligatoria).
En España, la Ley Orgánica de Educación (L.O.E.), a partir de 2006, siendo ya Ministra de Educación Dña. Mercedes Cabrera, implantó esos contenidos en uno de los dos últimos cursos de Primaria (5º o 6º) y en uno de los tres primeros de la Secundaria Obligatoria (1º, 2º, o 3º), bajo la denominación de “Educación para la Ciudadanía y los Derechos Humanos”; en 4º curso de E.S.O. se fusiona con la Ética hasta entonces impartida, denominándose “Educación Ético-Cívica”; y en uno de los dos cursos de Bachillerato, la nueva materia también se fusiona, esta vez con la anterior Filosofía I, pasándose a llamar “Filosofía y Ciudadanía”. Además, los contenidos de Ciudadanía estarán transversalmente (es otra de las posibilidades que daba la Recomendación) en todas las materias a través de la Competencia Básica Social y Ciudadana (una de las ocho habilidades académicas, culturales y sociales que el propio C.E. determinó).
Para establecer y secuenciar los contenidos de cada una de las materias, el Ministerio de Educación consultó con instituciones y asociaciones de todo tipo: Asociaciones de Madres y Padres de Alumnos, Sindicatos y Patronales de enseñanza; Confesiones religiosas; diversas O.N.G.s y Asociaciones cívicas; Protección Civil, Policía Municipal, Fuerzas Armadas y Dirección General de Tráfico; Asociaciones de Profesores y un largo etcétera.
Los currículos resultantes (el temario de cada materia) se centran fundamentalmente en los previstos en Recomendación (2002)12: vida en comunidad, tolerancia, respeto, derechos humanos, pluralidad, solidaridad, etc.
De todo este proceso se pueden extraer algunas conclusiones bastante evidentes (y objetivas). La primera, que ha sido un proceso razonablemente prudente: diez años (1997/2007) en el que, que en el caso de España, han intervenido dos presidentes de Gobierno (D. José María Aznar y D. José Luis Rodríguez Zapatero) y cuatro ministras y un ministro de Educación (Dña. Esperanza Aguirre; D. Mariano Rajoy; Dña. Pilar del Castillo; Dña. María Jesús San Segundo; y Dña. Mercedes Cabrera).
La segunda: el proceso ni ha sido peculiar ni ha sido distinto en España, sino que forma parte de un proyecto europeo en el que están interesados y al que se han ido sumando todos los países del continente (o están en ello).
Una tercera conclusión es que la Ley Orgánica de Educación (L.O.E.) en vigor actualmente da cumplimiento a la Recomendación (2002)12 del Consejo de Europa y, por ello mismo, al compromiso firmado por el Estado Español (y asumido por los dos Jefes de Gobierno, Aznar y Zapatero que han intervenido en él).
Y aún una cuarta conclusión es posible a la vista de las críticas del arzobispo emérito de Pamplona, y de otras muchas que ha recibido la nueva materia: o bien está acusando a la práctica totalidad de los gobiernos democráticos de Europa de manipulación de mentes, o bien no ha entendido nada de lo que significa (cosa que dudo), o bien pretende defender su propia opción espiritual (e ideológica) y los intereses y privilegios (ideológicos, educativos, morales y hasta económicos) de los que durante tanto tiempo han gozado.

Por mucho que se empeñen, enseñar a nuestros jóvenes los valores de la Declaración Universal de Derechos Humanos; enseñarles el valor del respeto a la dignidad de todos los seres humanos, de la tolerancia positiva, de la no discriminación, del diálogo, de la libertad de conciencia, de la pluralidad y otros tantos valores similares; enseñarles todo eso no sólo no es malo, sino que es bueno para los propios jóvenes y para las sociedades en las que vivirán.

Jesús Pichel Martín es profesor de Filosofía

lunes, 16 de marzo de 2009

Manifiesto pedagógico

NO ES VERDAD

Manifiesto pedagógico

Las organizaciones y personas que firmamos este Manifiesto (docentes, madres, padres, estudiantes y ciudadanía en general) estamos profundamente preocupados por la difusión de creencias sobre la escuela española que distorsionan gravemente la realidad. Se está generalizando una forma de pensar según la cual hoy en la escuela se enseñan pocos contenidos, se hacen actividades irrelevantes, los niveles de exigencia bajan, los alumnos y alumnas son peores que los de antes, y hay “mucha pedagogía” y poca enseñanza.
Nos preocupa particularmente la actitud de determinadas personas con impacto mediático (pertenecientes al ámbito de la literatura, de la universidad, de la intelectualidad,etc.) que divulgan estas creencias con argumentos muy pobres, a veces incluso insultantes, poniendo en evidencia una visión poco rigurosa sobre la escuela y sobre los procesos que en ella tienen lugar. Nos preocupa, en fin, que la educación, a diferencia de otras actividades de gran incidencia social como la medicina o la justicia, sea analizada y valorada socialmente desde concepciones simples y caducas.
Por todo ello, hemos decidido manifestarnos colectivamente y hacer pública nuestra
opinión afirmando lo siguiente:

NO ES VERDAD que en la escuela española actual predomine un modelo de enseñanza diferente al tradicional.
La creencia de que en los últimos tiempos se practica una enseñanza descafeinada y permisiva, donde ya no se valora el “conocimiento de toda la vida”, es un mito sin fundamento. Ocurre más bien lo contrario. A pesar de que hay importantes argumentos en contra de la forma tradicional de enseñar, la cultura escolar dominante en España sigue basándose en la transmisión directa de contenidos inconexos, y no pocas veces, desfasados e irrelevantes, en el aprendizaje mecánico y repetitivo, en la evaluación selectiva y sancionadora y en la prolongación de la jornada escolar de los menores con abundantes deberes y tareas. La mayoría de los alumnos y alumnas siguen teniendo grandes dificultades para comprender lo que se les enseña y, como siempre ha ocurrido, acaban identificando el saber con la capacidad de retener información hasta el día del examen.
La idea de que la LOGSE ha impregnado a la enseñanza no universitaria de una
práctica pedagógica que abandona el esfuerzo y que se basa en el “todo vale” es un lugar común que no se corresponde con la realidad. El ideario psicopedagógico de esta ley, por más que planteaba cambios de gran interés, nunca llegó a penetrar en la mayoría de las aulas, en gran parte porque la mejora de la escuela no es básicamente una cuestión de leyes, sino de cambio cultural, social y comunitario.

NO ES VERDAD que en la escuela española hayan bajado los niveles de exigencia.
Basta comparar los libros de texto de hoy con los de antes para comprobar que
cada vez se pretende enseñar más contenidos, con formulaciones más abstractas y en edades más tempranas. Muchos padres y madres no entienden los libros de texto que con frecuencia protagonizan las tardes familiares. Cada vez es más difícil para los docentes acabar el programa del curso. Cada vez es más pesada la carga académica de los estudiantes. Cada vez hay más asignaturas.
La idea de que “los niveles bajan” trata de dar una explicación fácil al evidente
fracaso de la escuela.
En cada nivel educativo los docentes comprueban la debilidad del conocimiento de gran parte del alumnado. Pero estos estudiantes fracasan, precisamente, porque el modelo de enseñanza transmisivo y tradicional, y no otro, no provoca en ellos un aprendizaje duradero y de calidad. Esto siempre ha sido así. No entender las explicaciones de las clase, no encontrarle sentido a muchos contenidos escolares, estudiar mecánicamente sólo para los exámenes, olvidar rápidamente lo aprendido y tener que empezar desde cero en cada curso, son experiencias compartidas por muchas personas. Sin embargo, estas experiencias tienden a olvidarse cuando se analiza el fracaso de los estudiantes de hoy.
La incompatibilidad entre el buen aprendizaje y la enseñanza tradicional, que siempre ha existido, se ha venido incrementando en los últimos tiempos. Muchos piensan que la incorporación a la escuela de los hijos e hijas de la marginalidad, de los inmigrantes y de los que tienen capacidades diferentes ha influido en que el fracaso escolar aumente. Sin embargo, esta incorporación, además de suponer un avance social, ha servido para sacar a la luz con más claridad lo que estaba difuso: que la enseñanza tradicional no promueve un aprendizaje de calidad en la mayoría de los estudiantes, sean cuales sean sus circunstancias.
Al mismo tiempo, en un mundo globalizado, donde la información circula por
internet, donde la comunicación se ha hecho virtual, donde los grandes problemas de la humanidad tienen carácter interdisciplinar, donde las certezas absolutas han desaparecido y nos enfrentamos a un futuro crítico, incierto y complejo, la escuela sigue anclada en contenidos y métodos del pasado.
El fracaso escolar, por tanto, no se explica porque los niveles de exigencia bajen,
ni porque la escolarización se extienda a más estudiantes y durante más tiempo, sino porque el modelo educativo vigente hace tiempo que ha caducado.

NO ES VERDAD que los alumnos y alumnas de ahora sean peores que los de antes.
Son diferentes, pero no peores. Los niños, niñas y jóvenes de hoy, y los de antes, son el producto de la sociedad en la que viven. Juzgarlos negativamente como colectivo es un ejercicio simplista y una forma de ocultar la responsabilidad de la sociedad adulta. La incitación permanente al consumo (piénsese, como ejemplo dramático, en los anuncios sobre los juguetes navideños), la diseminación continua de la cultura del éxito, del triunfo y de la superficialidad, la conversión de los niños, niñas y adolescentes en objetivos permanentes del mercado y la forma de vida acelerada y estresante propia de los adultos con los que viven son, entre otras, realidades que influyen poderosamente en su desarrollo.
La sociedad manifiesta una actitud hipócrita: se ve reflejada en el espejo de niños, niñas y jóvenes y, a veces, no le gusta lo que ve, pero, en vez de analizar las causas, arremete contra la imagen que se proyecta en ellos. En la escuela esto es especialmente grave. A través de los medios de comunicación se ha favorecido una alarma social injustificada en relación con la conducta de los estudiantes. Temas como la falta de respeto hacia los docentes, el acoso entre iguales, la violencia escolar, etc., aún siendo problemas reales que siempre han existido y que, posiblemente, ahora son más frecuentes, se han sobredimensionado, convirtiéndolos en productos de consumo a través del periodismo sensacionalista.
Junto a estos fenómenos existen multitud de casos de estudiantes comprometidos, de jóvenes interesados por el medio ambiente e implicados en las ONG, de niños y niñas concienciados con los problemas de la salud y de las drogas, etc., que son insuficientemente resaltados, fomentándose así un estereotipo social sesgado y negativo sobre los menores. No podemos olvidar que los niños, niñas y jóvenes son modelados y formados por toda la sociedad. Demonizarlos es un recurso fácil para eludir nuestra responsabilidad.
Al mismo tiempo, el despego de muchos estudiantes hacia la cultura transmisiva
y tradicional de la escuela, oculto en otros tiempos debido al carácter autoritario y represivo de la época franquista, se pone de manifiesto hoy de forma más radical. Este desapego, más que confirmar que el alumnado de hoy “es peor que el de antes”, como muchos creen, es la evidencia más clara del abismo que separa a la sociedad de la escuela y a los asuntos relevantes de hoy, de los contenidos y métodos escolares convencionales.
La escuela y la universidad necesitan un cambio un cambio profundo. El fracaso escolar no sólo se manifiesta por los que abandonan o suspenden, también por los que aprueban sin haber conseguido un aprendizaje duradero y de calidad.
El cambio que proponemos no puede venir de la mano del modelo tradicional, como reclaman algunos, ignorando que dicho modelo es el responsable del fracaso actual. Tampoco aplicando políticas neoliberales de mercantilización de lo educativo, como puede observarse en determinadas Comunidades y en aspectos sustanciales de la reforma universitaria actual, ni trasladando a la escuela modelos neotecnológicos y empresariales de planificación y control de calidad, como es el caso de la implantación de incentivos salariales vinculados al rendimiento académico del alumnado. Las personas y su educación no son mercancías y la enseñanza y el aprendizaje no son meros procesos técnicos y productivos.

NO ES VERDAD que los docentes españoles tengan un exceso de formación pedagógica y un déficit de formación en contenidos.
Todo lo contrario. Los profesores de secundaria, por ejemplo, después de cinco años de formación en una licenciatura centrada en los contenidos (Filosofía, Matemáticas, Historia, etc.) sólo han recibido, en el mejor de los casos, un curso de dos meses de duración donde se comprimen aspectos tan importantes para su futuro profesional como los siguientes: la psicología de niños, niñas y adolescentes; la importancia de la dimensión afectiva y social en el aprendizaje y en la autoestima; los diferentes modelos pedagógicos y didácticos que existen y sus resultados; la manera de seleccionar y formular los contenidos; el diseño de actividades para el aprendizaje de materias concretas; el uso didáctico de diferentes tipos de recursos, incluidos aquellos más próximos a la cultura cotidiana de los estudiantes; las formas de evaluar y sus repercusiones en la formación de alumnos y alumnas; las tendencias innovadoras en educación; la dinámica de los grupos humanos y el trabajo cooperativo; el funcionamiento de los centros y las relaciones con las familias y las normas legales existentes sobre el sistema educativo.
Pero hay más. En una profesión centrada en la práctica, los docentes de secundaria y de primaria han tenido una formación muy poco vinculada a los centros escolares (sería inimaginable algo similar en la formación de los médicos, por ejemplo). Por lo demás, en la universidad, donde, no lo olvidemos, se forma a los futuros docentes, no es necesaria ninguna formación pedagógica o didáctica para ser profesor. No es verdad, por tanto, que haya un exceso de formación psicopedagógica y didáctica. Somos, en este sentido, una anomalía en relación con otros muchos países. Por eso, consideramos necesaria una profunda y urgente reforma de la formación inicial del profesorado que asuma, por fin, que para enseñar no basta con saber el contenido.
El cambio ha de venir de la recuperación y actualización de aquellas ideas y experiencias que han demostrado su capacidad transformadora. La Institución Libre de Enseñanza, la Escuela Nueva, la Escuela Moderna, las Misiones Pedagógicas, los Movimientos de Renovación Pedagógica, etc. son algunos ejemplos muy valiosos de nuestro pasado. Las aportaciones de ilustres docentes e investigadores como Giner de los Ríos, Freire, Freinet, Montessori, Rosa Sensat, Piaget, Vygotsky, entre otros muchos, o de intelectuales de prestigio mundial como Morin, también pueden iluminar este proceso de cambio.

Algunos principios orientadores de la escuela que necesitamos son los siguientes:

Centrada en los estudiantes y en su desarrollo integral (corporal, intelectual, social, práctico, emocional y ético).

Con contenidos básicos vinculados a problemáticas relevantes de nuestro mundo, buscando la calidad frente a la cantidad, la integración de materias frente a la separación.

Con metodologías investigativas que promuevan aprendizajes concretos y funcionales, al mismo tiempo que capacidades generales como la de aprender a aprender. Donde el esfuerzo necesario para aprender tenga sentido.

Con recursos didácticos y organizativos modernos y variados.

Una escuela que utilice de forma inteligente y crítica los medios tecnológicos de esta época.

Con formas de evaluación formativas y participativas que abarquen a todos los implicados (estudiantes, docentes, centros, familias y administración), que impulsen la motivación interna para mejorar y que contemplen a las personas en todas sus dimensiones.

Con docentes formados e identificados con su profesión. Mediadores críticos del conocimiento.

Dispuestos al trabajo cooperativo y en red. Estimulados para la innovación y la investigación.

Con un ambiente acogedor, donde los tiempos, espacios y mobiliarios estimulen y respeten las necesidades y los ritmos de los menores.

Cogestionada con autonomía por toda la comunidad educativa. Que promueva la corresponsabilidad del alumnado. Comprometida con el medio local y global.

Auténticamente pública y laica. Con un marco legal mínimo basado en grandes finalidades y obtenido por un amplio consenso político y social.

No estamos planteando un espejismo. Hay docentes, estudiantes, padres y madres que están haciendo realidad esta escuela en muchos sitios, también entre nosotros.

El que deje de ser testimonial requiere voluntad política, compromiso social y visión a largo plazo, como han demostrado otros países. Por eso, frente a la enseñanza tradicional que padecemos, afirmamos que:

-Otra escuela es necesaria, ya existe y es posible.

-Con una ratio razonable y con profesorado ayudante y en prácticas.

-Con momentos para diseñar, evaluar, formarse e investigar.


PROMOVIDO POR LA RED IRES (Investigación y Renovación Escolar).
www.redires.org

jueves, 12 de marzo de 2009

Convivencia y relaciones personales

Análisis y líneas de actuación de los conflictos y la violencia en el ámbito educativo
27 de abril de 2006
En las sucesivas Órdenes sobre Convivencia Escolar publicadas (CyL) se hace excesivo hincapié en los problemas surgidos de la convivencia y se echa de menos el concepto de ésta como algo positivo y como un aprendizaje necesario. Es absolutamente necesario que sepamos diferenciar entre algunos conceptos como conflicto y violencia (y sus diferentes expresiones), para hacer de la escuela un espacio de convivencia.
Hace meses que se publicaron en el Boletín Oficial de Castilla y León las Órdenes sobre Convivencia Escolar, en ellas se pretendían dar diferentes directrices y proponían entre otras cosas la actuación en los procesos de acoso escolar. Sin embargo, se echa de menos el concepto de la convivencia como algo positivo y como un aprendizaje necesario.
Suponemos que a partir de entonces todos los centros educativos poseen un proyecto de convivencia, pero frecuentemente asistimos a su deterioro en la vida de los centros, falta de respeto y de abuso de poder sobre las demás personas, agresiones entre compañeros/as (especialmente sobre ellas), maltrato e intimidación. Nos tememos que en la mayoría de los casos los planes de convivencia se han convertido en un documento olvidado en un cajón.
Análisis:
Cuando hablamos del ámbito de las relaciones personales relacionado con la convivencia, es importante analizar elementos de nuestra práctica docente como la democracia en el aula y la participación como parte esencial del aprendizaje. Es necesario contemplar la convivencia como hecho educativo.
Otro de los aspectos más importantes a tener en cuenta es tener muy clara la diferencia entre conflicto y violencia, y no frivolizar con este tema debido, entre otras cosas, al sensacionalismo que provoca noticias relacionadas con él en los medios, aunque si hay que señalar que ha provocado una cierta sensibilización.
Es preocupante que la violencia cultural está cada vez más normalizada, es decir, se dan como naturales formas violentas habituales en la resolución de los conflictos cotidianos. A esta tendencia contribuye enormemente una cultura donde se ensalza el consumismo, el individualismo, la competitividad, con escasa tolerancia a la frustración y al fracaso, así como una ausencia de recursos y estrategias para enfrentar los conflictos.
La normalización cultural de la violencia tiene especial influencia en nuestros niños, niñas y jóvenes a través de los juegos multimedia, más peligroso aún cuando hacen uso de la fantasía, utilizando esta vía como ocio y diversión, que difumina la frontera entre lo real y lo virtual (con personajes “habituales en nuestras calles”, desde atropellar a peatones hasta dar una paliza para grabar).
Esta normalización, o más aún, naturalización de la violencia, provoca una ausencia de crítica y condena de la violencia cotidiana (incluso se niega como tal), lo que nos conduce, cuando estallan los conflictos (normales en la convivencia y positivos para el desarrollo social), a un enmarañamiento entre conflicto, indisciplina y violencia. En cambio, un análisis profundo de cada realidad escolar por parte de la comunidad educativa, podría favorecer las soluciones preventivas.
Peligros a evitar
:
Reclamar autoridad del “palo” o parchear los problemas. Y lo contrario, relativizar la importancia o minimizarla, considerándolos conflictos de toda la vida entre chicos o chicas que se solucionan por sí mismos. Distanciamiento y/o desconfianza entre las familias y los centros en la resolución de los conflictos (puede ocasionar que las primeras se “tomen la justicia por su mano” y a los segundos a “lavarse las manos” o a hacer recaer la responsabilidad exclusivamente sobre ellas). Aplicar normas estandarizadas, mostrando un gran desconocimiento de las relaciones entre personas y de las características diferentes que tiene cada problemática. Dejar pasar situaciones conflictivas, con actos de violencia “menor” o esporádica (por ejemplo insultos o collejas), que a la larga pueden agravarse y derivar en procesos de acoso y/o maltrato. Asociar la violencia a determinados ámbitos (centros públicos, de algunos barrios, etc.), -como dan a entender los medios-. ¿Por qué interesa que la sociedad crea que la violencia se da en “cotos cerrados”? Reclamar un alumnado más pasivo, menos participativo y más “quieto”, para huir del conflicto. Identificar conflictivo y/o violento con actitud crítica, y hacer de ella una evaluación negativa y motivo de sanción. Confundir conflicto, indisciplina y violencia; las soluciones son diferentes en cada caso. El conflicto, es inevitable y su solución debe ser educativa y formadora, tiene que ver más con la convivencia que con la indisciplina -incumplimiento de las normas establecidas-, y no necesariamente implica que se dé ésta y mucho menos que conlleve violencia.
Líneas de actuación
En casos de violencia:
Estudiar si influyen en los casos de violencia factores caracteriales y conductuales. Observación sistemática de personas especialmente vulnerables a estas situaciones y de las relaciones personales en general: — El comportamiento de personas de carácter dominante que se apoyan en el grupo (incluso pandas organizadas) y víctimas que los sufren en silencio. — Alumnas y alumnos con baja autoestima, alterados, irritados, con dolores de cabeza, depresiones, negándose a acudir al cole,... que no ven salida a su situación. — Situaciones donde se produzcan insultos, vejaciones, críticas, aislamiento, murmuraciones, infundios, robos, chistes,.... ejercido por un individuo, generalmente arropado, sobre otra persona. — Problemas familiares que inciden en las relaciones con los compañeros, compañeras y profesorado (especialmente en casos más graves de abuso y/o maltrato). Incluir en el estudio de las situaciones de violencia escolar todas las trasgresiones del respeto a la persona, sean del tipo que sea. Igualmente habría que incluir las que provienen de la autoridad y del sistema de convivencia existente (violencia estructural). Priorizar el bienestar de la víctima (sea la violencia del tipo que sea). Atajar el problema de forma inmediata, en una primera fase, y actuar a medio plazo con otro tipo de soluciones tanto con la víctima como con el grupo de referencia (talleres de HHSS, de prevención de violencia, de autoestima, educación sentimental, etc.) Diferenciar entre la actuación que se lleva a cabo en os diversos tipos de conflictos personales en los centros, y los casos de violencia; estableciendo pautas de actuación claras en cada caso y situación. Formación del profesorado en violencia, tipologías, características del proceso y estrategias de intervención; así como en otras temáticas como resolución de conflictos, habilidades interpersonales, etc.
En todos los casos:
Fomentar la convivencia y la participación -considerada de forma individual y colectiva- como elemento de implicación de quienes deben ser, también, protagonistas activos. Trabajar la educación emocional, las habilidades sociales, la comunicación, la negociación y la cooperación; con los medios, los espacios y los tiempos necesarios. Utilizar mecanismos de mediación, trabajo con las familias y otros entornos, de seguimiento y evaluación,... y tener profesionales que sirvan de unión entre el trabajo social y el educativo. Establecer claramente las diferentes tipologías de conflictos personales existentes y establecer protocolos de actuación que eviten la improvisación evitando, no obstante, la estandarización en las soluciones para cada caso. Actividades inclusivas, tanto en el lenguaje (no sexista por ejemplo) como en la metodología (aprendizaje a través de grupos cooperativos) y en las relaciones personales establecidas en ellas, que tenga en cuenta las diferencias personales, sociales y culturales. Actuación en todos los ámbitos escolares (el recreo, la entrada y salida del centro, etc.) para prevenir y/o detectar casos que deriven en violentos. Crear espacios de interacción del alumnado, tanto entre las personas que integran el grupo como entre aulas y edades. (como por ejemplo la comisión de convivencia, las asambleas, etc.) Habilitar varias vías de comunicación que permitan conocer todo tipo de situaciones problemáticas o violentas sin poner en riesgo su privacidad (acercamiento de las familias o el propio alumnado directamente, a través de buzones, etc.). Incluir el análisis de la convivencia como un elemento “habitual” e importante en la vida del centro y las aulas (desde las juntas de evaluación, a la planificación de tutorías, reuniones de ciclos, de la comisión pedagógica, etc.)
Enmarcando este aspecto de las relaciones personales y las problemáticas que generan desde una perspectiva más amplia, la convivencia, tenemos que hablar de principios educativos más generales. Así, hablar de convivencia implica plantearnos un aprendizaje democrático que favorezca el diálogo entre personas, la ayuda mutua y la cooperación; implica abrir espacios donde compartir intereses, inquietudes, preocupaciones, donde se pueda ofrecer y pedir ayuda; proponer espacios de trabajo donde incluir al alumnado para que se implique en la elaboración de normas propias del grupo, etc.
Y no debemos olvidar que para tener planes reales de convivencia es imprescindible analizar el tipo de centro del que partimos, las características de nuestro alumnado, de las familias, el respeto y dignidad del profesorado que trabaja en él, y la satisfacción de todas las personas que se mueven en él; es imprescindible para convivir.

martes, 10 de marzo de 2009

Sistema Educativo y Capital Humano

El CES elabora un informe sobre Sistema Educativo y Capital Humano


La educación continúa teniendo graves problemas de calidad a pesar de los avances de las últimas décadas
El 30% de los jóvenes abandona sus estudios frente al 15% de la UE-27
El informe pide mayor respaldo para los centros de titularidad pública
El CES considera necesaria una mayor relación entre Universidad y empresas
CES. Madrid, 2 marzo, 2009.-

La educación en España debe considerarse una cuestión de Estado, con un amplio consenso político y social, dado que aunque ha registrado avances importantes en las últimas décadas, continúa teniendo graves problemas de calidad. Entre ellos, el fracaso escolar, según el Informe elaborado por el Consejo Económico y Social de España (CES) y aprobado en el Pleno del 2 de marzo de 2009 y que busca conseguir una mayor relación entre formación y empleo.
En sus propuestas el CES plantea como necesario reforzar la orientación de la ESO, un mayor esfuerzo inversor, aumentar la calidad de la enseñanza, la coordinación entre las distintas Administraciones, una mayor conexión entre la Universidad y las empresas y un mayor respaldo a los centros educativos quese sostienen con fondos públicos, aunque su calidad no depende de su titularidad..
El informe hace un detallado análisis del sistema educativo español y subraya que tiene problemas importantes de calidad, entre los cuales destaca un alto índice de fracaso escolar, que se traduce sobre todo en el alto porcentaje de jóvenes que abandona prematuramente la educación, incluso sin el título en Graduado en Secundaria Obligatoria,.
El CES plantea que no sólo resulta fundamental el papel de las familias en el apoyo educativo de los hijos, sino que también es necesario reforzar la orientación en la ESO, a fin de que los estudiantes y sus familias dispongan de información suficiente que les permita tomar decisiones y adoptar estrategias.
En el texto aprobado por el Pleno del CES se señala también que se debe reflexionarse sobre el papel de los orientadores, su formación, sus conocimientos y los recursos con los que cuentan, en la perspectiva de reforzar el enfoque laboral de la orientación.
El consejo aboga en sus recomendaciones por un soporte financiero adecuado y sostenido, y exige el máximo esfuerzo de cooperación de las Administraciones educativas si se quieren hacer efectivas las medidas contra el fracaso escolar. En este sentido se subraya que el esfuerzo inversor en España(4,2 por 100 en relación al PIB), está aún por debajo de la media de la OCDE (5,4 por 100) y de la UE 19 (5,3 por 100),
En el informe se dice que la educación en España ha registrado importantes avances en las últimas décadas, y menciona entre ellos, la universalización de la escolarización en las etapas obligatorias, una elevación significativa del nivel educativo de la población y el alto porcentaje de población con estudios universitarios. Sin embargo, hace notar con preocupación que un 30 por 100 de los jóvenes españoles abandona tempranamente la educación, frente al 15 por 100 de la UE-27. Este dato ha ido evolucionando negativamente entre 2000 y 2006, habiéndonos alejado, así, un poco más del objetivo europeo para 2010, fijado en el 10 por 100.
En comprensión lectora, es según el documento del CES donde aparecen los datos más preocupantes. La evolución en los últimos años ha sido especialmente negativa, habiendo pasado del 16,3 por 100 en 2000 a casi el 26 por 100 en 2006, aumento que nos sitúa bastante alejados de la media de la OCDE y de la UE, y del punto de referencia fijado por ésta para 2010 (17 por 100).
Estos datos ponen de manifiesto la existencia de una proporción considerable de jóvenes que tienen dificultades para entender y aplicar lo que leen, lo que supondrá, en opinión del CES, un lastre para su trayectoria formativa y su acceso al mundo laboral en el futuro
Aunque el fracaso escolar responde a una multiplicidad de causas de naturaleza socioeconómica y cultural, el CES señala como uno de los factores más influyentes en el rendimiento educativo de los alumnos el nivel sociocultural de las familias, de manera que el alto índice de fracaso escolar que presenta España vendría explicado, en buena parte, por el retraso educativo acumulado de su población en relación a otros países
En consecuencia, el Informe dice que es necesario aumentar el esfuerzo inversor en educación, siendo mayor el esfuerzo que han de realizar las comunidades autónomas con menores niveles de gasto por alumno hasta lograr, al menos, una mayor equiparación con la media nacional. “La coyuntura económica actual” advierte el CES, “no debería suponer un obstáculo dado que la inversión en capital humano es clave para la recuperación económica y para el desarrollo de un modelo productivo más sólido y sostenible”.
El CES considera que el objetivo de alcanzar un buen sistema de educación y de formación y de una buena interrelación con el mercado de trabajo debe ser un proyecto compartido, convirtiéndolo en una cuestión de Estado sobre la base de un amplio consenso social y político.
El Informe considera la educación infantil, entre cero y seis años, fundamental para sentar las bases del aprendizaje posterior y para prevenir el abandono escolar prematuro.
El estudio del CES cree que la calidad de los centros educativos españoles es independiente de su titularidad pública o privada. Aunque señala que las instituciones educativas deben otorgar mayor respaldo a los centros sostenidos con fondos públicos, especialmente a los situados en entornos sociales menos favorecidos, dado que son los más afectados por el fracaso escolar.
En cuanto a la formación profesional para el empleo, el CES advierte de que es una pieza clave de la estrategia de formación permanente, de tal manera que el fortalecimiento y desarrollo de la negociación colectiva en este ámbito cobra especial relevancia como vía para lograr la efectiva realización de las potencialidades de este tipo de formación.
En este sentido el Informe subraya queson necesarias políticas de optimización de la inversión elevada que exige una FP de calidad y adecuadamente dotada de instalaciones, equipos y profesorado, de manera que los centros de FP se conviertan en verdaderos referentes de la oferta de formación profesional para todo el entorno social y productivo.
En torno a la FP, el CES considera que la participación de los trabajadores y de las empresas en actividades de formación es insuficiente. Sólo el 7,7 por 100 de los ocupados participa en acciones de formación continua. Sobre la formación de parados, se propone redoblar los esfuerzos en este terreno, dado que el peso económico y presupuestario continúa siendo significativamente menor en España que en el promedio de la UE, y la tasa de cobertura de la misma insuficiente.
El Informe también muestra su preocupación por los nuevos conocimientos, capacidades y aptitudes que exige un ritmo de cambio permanente, rápido y generalizado, por lo que aboga por aumentar la diversidad y la flexibilidad de la educación superior como mecanismo para afrontar los retos de un mundo globalizado y en constante transformación, y realizar una reforma curricular basada en la flexibilidad, en la transversalidad y en la multidisciplinariedad como mecanismo de respuesta a las nuevas necesidades económicas y sociales.
Esta misma preocupación se deja ver en el estudio a la hora de analizar la situación de la Universidad. En la actualidad, las universidades españolas son actores escasamente relevantes en términos de dinamización económica, social y territorial. Según el C ES,las empresas españolas, que son de por sí poco innovadoras en comparación con los países de nuestro entorno, colaboran muy poco con la Universidad en materia de innovación. En este sentido se apunta que tan sólo el 2,8 por 100 de las empresas innovadoras considera el vínculo con la universidad fundamental o prioritario para la innovación, y el grueso de las empresas que coopera con la universidad se concentra en cinco ramas de actividad: Industria química, Fabricación de maquinaria y equipo mecánico, Fabricación de material y equipo eléctrico, electrónico y óptico, Comercio y reparaciones, y Actividades inmobiliarias y servicios empresariales.
Ello a pesar de que el estudio de los salarios muestra que la opción universitaria arroja un relativo mayor rendimiento salarial, a corto y a medio plazo, con mayor progresión dentro de la empresa. Este dato no es en absoluto sorprendente, pero viene a recordar que la ventaja de la FP reside, sobre todo, en una más rápida inserción inicial.
Así pues, una de las circunstancias más frecuentemente asociadas a la peor inserción inicial y a las peores trayectorias es la baja cualificación. Como dato se aporta que el grueso del paro (el 70 por 100 en 2007) se nutre de trabajadores que sólo tienen cualificaciones básicas y carecen de especialización profesional; y la tasa de paro de éstos es más alta que la media.
Todo lo anterior permite afirmar, al margen de los numerosos matices que se han ido apuntando, que las personas con bajo nivel educativo tienen una más baja probabilidad de estar ocupadas.

domingo, 8 de marzo de 2009

8 de marzo

Un festivo para celebrar el Día de la Mujer Trabajadora

Una empresa vasca da el día libre a su plantilla por primera vez en España para fomentar la igualdad en el trabajo

La empresa vasca de comunicación Expressive , compuesta por casi un 80% de mujeres, ha optado por dar el día libre a su plantilla el próximo 9 de marzo con motivo del Día de la Mujer Trabajadora dentro de una campaña para fomentar la igualdad y la erradicación de la discriminación en el trabajo.

A pesar de los avances alcanzados a lo largo del siglo XX, explica esta empresa, "sigue habiendo desigualdades tremendas", sobre todo en lo referente a salarios y el impacto del desempleo. Así, Expressive, que ha lanzado una campaña online para difundir sus reivindicaciones y pedir al Gobierno que convierta el 8 de marzo en un día festivo, "las mujeres siguen cobrando una media de un 15% menos en la UE". Un porcentaje que se eleva hasta el 40% en España.

Además, recuerdan que "las mujeres no ocupan más del 5% en puestos profesionales de alta responsabilidad en las empresas europeas, un 2% en España y sufren la violencia de género en cifras insostenibles al tiempo que se ocupan del 70% de las tareas del hogar".

"Nos hemos acostumbrado a considerarlo sólo como un día festivo de reivindicación, que muchas veces acaba en una cena con las amigas y amigos, pero es necesario llevar a cabo una acción que vaya más allá de estos actos imprescindibles pero meramente testimoniales, poniendo en marcha una acción que apoye el avance en la consecución de la igualdad y que pasa por la completa conciliación laboral y personal", aseguran.

Por este motivo, añaden desde Expressive, quieren recabar todos los apoyos posibles a través de la web con el objetivo de solicitar al Ministerio de Igualdad e instituciones autonómicas que el día 8 de marzo sea un día libre para los trabajadores (o en caso de ser festivo, como este año, pasarlo al siguiente día laborable), "estableciendo así un entorno relacional positivo, poniendo en marcha iniciativas compartidas, desde las cuales todos trabajemos por la igualdad desde el diálogo y asumiendo al mismo tiempo que mujeres y hombres somos responsables de dichos procesos para conseguirlo". "No se trata de trabajar menos. Sino de trabajar mejor", resumen.

http://www.elpais.com/articulo/sociedad/festivo/celebrar/Dia/Mujer/Trabajadora/elpepueco/20090306elpepusoc_2/Tes